¿Por qué aparece la celulitis incluso si estás delgada y haces ejercicio?

¿Por qué aparece la celulitis incluso si estás delgada y haces ejercicio?

Puedes estar delgada. Entrenar varias veces por semana. Comer bastante bien. Tener un porcentaje de grasa normal.

Y aun así mirar tus piernas o glúteos y ver celulitis.

Si alguna vez has pensado “¿por qué tengo celulitis si estoy delgada y hago ejercicio?”, hay algo importante que debes saber: la celulitis no es simplemente una cuestión de peso ni de exceso de grasa.

De hecho, se estima que afecta aproximadamente al 80–90 % de las mujeres después de la pubertad, incluidas mujeres delgadas y físicamente activas.

Entender por qué aparece cambia bastante la manera de abordarla.

1. Celulitis y grasa corporal no son lo mismo

Este es probablemente el mito más importante que debemos desmontar.

Tener celulitis no significa necesariamente tener demasiada grasa corporal.

La celulitis es una alteración de la apariencia de la superficie de la piel que produce los característicos hoyuelos y el aspecto conocido como “piel de naranja”, especialmente en muslos, glúteos y caderas.

La Academia Americana de Dermatología señala específicamente que celulitis y grasa son cosas diferentes. Perder peso puede hacer que la celulitis resulte menos visible en algunas personas, pero los tratamientos destinados únicamente a eliminar grasa no necesariamente eliminan la celulitis.

Por eso dos mujeres con un peso, edad y porcentaje de grasa similares pueden tener grados de celulitis completamente diferentes.

2. Entonces, ¿qué ocurre debajo de la piel?

Para entenderlo, imagina la piel y el tejido que hay debajo como una estructura formada por distintas capas.

Bajo la piel se encuentra el tejido adiposo, pero también existen unas bandas de tejido conectivo ricas en colágeno llamadas septos fibrosos, que conectan las estructuras profundas con la piel.

La evidencia científica actual apunta a que estos septos tienen un papel especialmente relevante en la formación de los hoyuelos característicos de la celulitis. Determinadas bandas pueden ejercer tracción hacia abajo mientras el tejido situado alrededor ejerce presión en sentido contrario.

El resultado visible en la superficie puede ser esa combinación de pequeñas depresiones y zonas elevadas que reconocemos como celulitis.

Una revisión científica sobre la fisiopatología de la celulitis publicada en Dermatologic Surgery concluyó que existe evidencia clínica relevante que señala a los septos fibrosos como un componente central de la celulitis.

Esto ayuda a explicar algo fundamental:

Puedes reducir grasa y seguir teniendo celulitis.

3. ¿Por qué es mucho más frecuente en mujeres?

No es casualidad.

La celulitis es extraordinariamente frecuente en mujeres después de la pubertad y mucho menos habitual en hombres. Una de las explicaciones estudiadas está relacionada con diferencias en la arquitectura del tejido subcutáneo y del tejido conectivo.

También se han propuesto otros factores implicados en su aparición y evolución, como la influencia hormonal, la genética y determinadas características del tejido conectivo y microvascular.

Por eso actualmente se considera la celulitis un fenómeno multifactorial: no existe una única causa que explique todos los casos.

Y precisamente por eso reducirla no suele ser tan sencillo como “adelgazar”.

4. ¿Hacer ejercicio sirve para reducir la celulitis?

Sí, puede ayudar. Pero no necesariamente hacerla desaparecer.

El ejercicio aporta numerosos beneficios y aumentar la masa muscular puede hacer que determinadas zonas tengan un aspecto más firme y uniforme. La Academia Americana de Dermatología señala que desarrollar más músculo puede hacer que la piel parezca más lisa y firme y que la celulitis resulte menos visible.

Pero el ejercicio no modifica automáticamente todos los factores estructurales relacionados con la celulitis.

Esto explica por qué una mujer puede entrenar piernas y glúteos regularmente, estar fuerte y tener un cuerpo definido y, aun así, conservar celulitis.

No significa que estés entrenando mal.

Significa que músculo, grasa y celulitis no son exactamente el mismo problema.

5. ¿Y adelgazar?

Aquí ocurre algo parecido.

Si existe exceso de grasa corporal, perder peso puede hacer que la celulitis sea menos evidente en algunas personas. Pero adelgazar no garantiza su desaparición.

Incluso puede ocurrir que una pérdida importante de peso deje cierta laxitud cutánea y haga que las irregularidades resulten más visibles.

Por tanto, utilizar únicamente la báscula como referencia para valorar la celulitis tiene poco sentido.

6. Genética, hormonas y estructura de la piel también cuentan

Probablemente conoces a esa amiga que prácticamente no hace nada especial y tiene muy poca celulitis.

Mientras que otra entrena, cuida su alimentación y sigue luchando contra ella.

No necesariamente significa que una se cuide mejor que la otra.

La investigación apunta a una combinación de factores que puede incluir arquitectura del tejido conectivo, características hormonales, genética y otros elementos del tejido subcutáneo.

Esto también explica por qué no existe una única estrategia que produzca exactamente el mismo resultado en todas las mujeres.

7. Entonces, ¿se puede reducir la apariencia de la celulitis?

Aquí es donde preferimos ser especialmente transparentes.

No existe una solución milagrosa que garantice eliminar definitivamente la celulitis.

Una revisión sistemática de 67 estudios encontró importantes limitaciones metodológicas en buena parte de la investigación disponible y no identificó evidencia clara de alta eficacia para todos los tratamientos estudiados.

Las revisiones más recientes continúan describiendo la celulitis como una condición compleja y multifactorial y señalan que los resultados de los distintos tratamientos pueden variar considerablemente.

Y para nosotros, esa es precisamente la razón para desconfiar de cualquier producto que prometa simplemente “borrar la celulitis”.

El objetivo más realista es trabajar sobre su apariencia y los distintos factores sobre los que sí podemos actuar, entendiendo que los resultados dependen de cada persona.

8. Por qué en CelluSkin creemos en un enfoque 360°

CelluSkin nació precisamente de esta pregunta:

¿Por qué, si estoy delgada, entreno y cuido mi alimentación, sigo teniendo celulitis?

La respuesta nos llevó a dejar de verla como un problema que debía abordarse desde un único ángulo.

Por eso nuestra filosofía se basa en un enfoque 360° del cuidado corporal, combinando hábitos saludables con diferentes herramientas de cuidado externo y complementario.

No creemos en promesas milagrosas ni en decirte que un solo producto va a transformar tu piel de la noche a la mañana.

Creemos en algo mucho más sensato: entender primero qué es la celulitis y trabajar de forma constante sobre aquellos aspectos que sí podemos cuidar.

Esa filosofía es la que hay detrás del sistema CelluSkin.

9. La conclusión que quizá necesitabas escuchar

Si eres delgada, haces ejercicio y tienes celulitis, no hay ninguna contradicción.

La celulitis es extremadamente frecuente y no constituye una medida de tu forma física.

Puedes entrenar. Puedes comer bien. Puedes tener músculos definidos. Y puedes tener celulitis al mismo tiempo.

Una vez entiendes eso, la pregunta deja de ser:

“¿Qué estoy haciendo mal?”

y pasa a ser:

“¿Qué puedo hacer de forma realista para mejorar la apariencia de mi piel?”

Y esa es una pregunta mucho más interesante.

Descubre el enfoque 360° de CelluSkin y nuestros productos para el cuidado de la apariencia de la piel con celulitis.

Fuentes científicas

Bass LS, Kaminer MS. Insights Into the Pathophysiology of Cellulite: A Review. Dermatologic Surgery. Consultar estudio en PubMed

Luebberding S, Krueger N, Sadick NS. Cellulite: an evidence-based review. American Journal of Clinical Dermatology. Consultar estudio en PubMed

Gabriel A, et al. Cellulite: Current Understanding and Treatment. Aesthetic Surgery Journal Open Forum. Consultar revisión científica